dissabte, 6 de març de 2010

EL CIELO SOBRE LLEIDA

Hay días en los que me levanto más cansado de lo habitual, ¿será por qué no duermo del tirón? Tal vez. El caso es que al despertarme y entonar el llanto matutino que me traerá a papá o a mamá, entra por mi ventana un atisbo de luz, una ranura de color que se proyecta sobre mi cuna. A veces me despierta esa luz  y la sorprendo acariciándome las mejillas... 
Mamá dice que una de las cosas más bonitas que tiene esta ciudad es el cielo. Lo dirá por los ángeles que pasan a menudo y nos sonríen, aunque no estoy seguro de si ella puede verlos, porque nunca les dice nada, con lo simpática que es. 
He descubierto que una de las cosas que más me gusta, a parte del cielo de mi ciudad, es poder mirarlo en movimiento, sea desde el cochecito mientras voy de paseo, sea desde el columpio. Sobre todo esos días en los que estoy más cansado de lo habitual y el sueño empieza a llamar a mis párpados y un ángel sentado en una nube me observa columpiándome.

1 comentari:

  1. Recuerdo que tu padre me dijo un día que en estas tierras en las que ahora vives teníamos un cielo precioso. Jamás lo había pensado... era el cielo y punto, estaba sobre mi cabeza y punto.... Efectivamente empecé a mirarlo y conseguí admirarlo con su ayuda. Contemplo ahora maravillada como tú tan pequeñito ya lo has descubierto.

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