dilluns, 27 de desembre de 2010

EL NUVOLET

Estos meses, desde septiembre a diciembre he ido a la guardería. Guardería viene de guardar y yo, que ya estaba bien guardado en casa en aquel lejano tiempo antes de empezar con esta etapa que ya se termina, reconozco que no me hizo mucha gracia tener que dejar mis juguetes, mis libros, mi enorme cama, mi teta, para ir a un sitio lleno de desconocidos llorones renacuajos como yo y gigantes mamás que no eran la mía.

Los primeros días fueron difíciles. Aunque tenía un nuevo terreno por explorar y juguetes y muchos libros y canciones infantiles, se me hacía largo, sobre todo cuando me llevaban a las hamacas para dormir. Aquello parecía una noche veraniega plagada de cigarras con tanto llanto al unísono… Al final, íbamos cayendo hipnotizados por los cantos de las sibilas maestras que con sus caricias y palabras nos ayudaban a pasar la frontera del sueño. Después todo vino rodado. Aquella gigante llamada Natalia se tumbaba a mi lado, me cogía la mano y me susurraba al oído y así me acostumbré al calor de ese nuevo hogar. Los otros enanos hacían lo mismo que yo y por fin encontré a alguien que hablaba mi lengua y entendía mis inquietudes con sólo un gesto o un sollozo. Nuestra clase es la de les granotes, cruac, cruac. Y el papa me dibujó una en mi habitación que me acompaña por las noches, ahora que ya duermo solo.

Los días que siguieron son flashes que corren en mi mente como los de una película romántica cuando los protagonistas están en la plenitud de su historia y hay una balada  de fondo. Risas, fichas, canciones, bailes, castañada, la bata, amasar los panellets, macarrones, colores, papeles, libros, morriña, sillitas, la cuchara y el tenedor, el patio de los mayores, tobogan, los animales de goma, empujones y abrazos, las muñecas, los chupetes, cuentacuentos, hamaquitas de la siesta, agua, muñecas, coches, puzzles, pinturas con agua, fruta, psicomotricinosequé, hojas de otoño, la casita de plástico, el pollito, el caracol, la rana, la luna y el sol, el árbol de Navidad, el papa Noel, el tió…

Echaré mucho de menos a Natalia, sé que el tiempo pasa y que la vida te da estas lecciones: te aleja de quien quieres mucho sin desearlo y te planta en situaciones donde tienes que espabilarte. La mama dice que la iremos a ver algún día al Nuvolet pero yo sé que no será lo mismo que estar con ella en clase, que me coja en brazos, que me lea libros y me enseñe juegos, que se ría y me achuche cuando le explico algo, y me entienda, que me diga “vida” y “amor”, y que nos entone canciones y nos ponga a bailar en este baile de lágrimas que es a veces la vida… Ay qué rara es la vida de los mayores…   

divendres, 24 de desembre de 2010

dilluns, 20 de desembre de 2010

divendres, 17 de desembre de 2010

ELS LÍMITS DE L'ART

Però papa, tu sempre has dit que l'art no ha de tenir límits

GLU GLU GLU

dijous, 16 de desembre de 2010

LA NEU I EL GEL

L'altre dia la mama necessitava uns glaçons i em vaig oferir per portar-ni jo. No em pensava que el Pol Nord estès tan lluny. Buf, vaig tardar un munt d'hores. I a més, al tornar els glaçons ja s'havien fos...

dimecres, 1 de desembre de 2010

Barça 5 Madrit 0

Oeeeé oeeeeeeé oeeeé! Ser del Barça és el millor que hi ha!